Guayaquil III, Que Momento: Bolívar, América y las Farc;

Concluyendo el tridente de notas iniciada con https://saintterriens.wordpress.com/2007/11/18/guayaquil-que-momento-ii/ y con https://saintterriens.wordpress.com/2007/11/13/guayaquil-que-momento/, tras el famoso encuentro/desencuentro entre San Martín y Bolívar, les decimos

El Lunes 4 de febrero (fecha que los radicales argentinos ya no reivindican una de sus revoluciones) una marcha en Colombia contra las FARC, tuvo correlato en la Argentina, donde el repuesto Cónsul de Rosario, hubo de ver como los piqueteros izquierdistas hacían la contra marcha en repudio de aquella y en apoyo del llamado Tiro Fijo;

No extraña que organizaciones que responden a una ideología que ellos denominan de izquierda; anden reivindicando a oponentes a Yanquilandia sin medir vara ni calidad moral de los oponentes. Marchas en favor de Fidel, o de Chávez o de Irán y ahora las Farc.

Hablemos claro, de una vez y por todas.

El hombre mayúsculo de las izquierdas americanas, era un actual habitante saintterriense, llamado Ernesto e hincha de Central. El che Guevara era un tipo casto, brutal, moral y justiciero que estaría en la vereda de enfrente de las FARC por una simple razón. Al Che le disgustaba la droga, y las FARC, son unos narcotraficantes de mierda. Punto, y aparte.

Pero estábamos con Bolívar. Y su émulo berreta y pansón, como le dice Pâisano.

Bolívar era un caraqueño que prestó servicios a Bogotá y a la llamada República de Cundinamarca, (una de las nociones de la actual Colombia, de donde son las Farc, Otro nombre era Nueva Granada) desde donde pudo hilvanar una tropa equis con la cual enfrentar a los españoles. Entre 1810 y 1818, Bolívar se fue y volvió del norte sudamericano tantas veces como fracasó. Recién cuando San Martín consolidó su posición en Chile, Bolívar alivió la presión española sobre Venezuela y pudo torcer el destino de las guerras que lo tenían a mal traer.

Chávez quiere reivindicar el ideario bolivariano, culpando a Uribe (el presidente colombiano actual) de ser de los sucesores que traicionaron a don Simón. Se olvida algo, el presidente venezolano: los primeros en abandonar a Bolívar, acusándolo de dictadorzuelo, fueron los mismos venezolanos. A Bolívar no le quedó más patria que Colombia y Panamá (ligada a Colombia entonces en una misma nación hasta la intromisión yanqui de principios del siglo XX) Los venezolanos le prohibieron la entrada a su cuna, y Simón pudo recordar al Jesús del Evangelio, diciendo “no serás profeta en tu tierra”, diciendo con su habitual sarcasmo, Venezuela me quita la posibilidad de ser venezolano,

Paula de Santarder, el Rivadavia que le tocó a Bolívar, le movía cielo y tierra para deponerlo. Pero había colombianos (y eran los más) que querían la Dicatadura Militar que el Libertador encarnaba. Bolivar le habia escrito al mismo Santarder, horas después del Encuentro de Guayaquil, que a San Martín lo había notado demasiado monarquista, pero habían coincidido en formar la Confederación Sudamericana de Pueblos. Bernardo de Monteagudo, un loco de la guerra, colaborador de Castelli y de los dos Libertadores, portaba entre sus pertenencias al ser asesinado en 1824, unos papeles donde se resumía el plan intelectual y tras nacional de San Martín y Bolívar.

Pero la Gran Confederación Sudamericana se descomponía.

Buenos Aires, Rivadaviana y aíslada del país y de América, le da la vuelta la cara al famoso Congreso de Panamá organizado por el Libertador Caraqueño, y estimulado por San Martín desde Europa. Brasil, Inglaterra y los EEUU hacían lo imposible para prohibir la reunión. Chile, la Prusia Americana, se desatendía del llamado libertario. Bolivia, escindida de una Argentina de la cual sangró su bandera, se ponía el nombre del Libertador, pero al poco tiempo le abandona. Perú, sanmartiniana, renegaba del hombre que venía del norte y les había robado, decían ellos, Guayaquil. Ecuador, siguiendo al general Juan José Flores, le agradece los colores de la bandera, pero también le abandona. Luego Venezuela. Y luego Colombia, el tiro del final.

Sus lugartenientes, desaparecen. El famoso llanero Páez, es de los primeros en impedir que vuelva a Venezuela. A Santarder lo tiene que desterrar. Antonio Sucre, el vencedor de Ayacucho, su gran colaborador, el hijo que siempre quiso tener, cae asesinado. El héroe de Ayacucho, general Córdoba cae bajo el pelotón de fusilamiento por complotarle en contra.

Simón Antonio José Bolívar se ha quedado solo, y solo se va a Europa. Su gran amor, quiere irse con él. Pero Manuelita Sáenz no podrá acompañarlo. Ella le susurró en Quito, Cuando vayas al encuentro con San Martín en Guayaquil, dile Bienvenido, y podrás quedarte con el puerto para tu provecho. La Confederación Bolivariana se desgrana, y el Constructor, ya no puede más.

Se retiraba ese Gran Hombre de América a Europa, cuando se moría enfermo de todo, pero abatido por sus fracasos políticos, el 17 de diciembre de 1830.

Canta Alí Primera, Bolívar, bolivariano, no es un pensamiento muerto ni mucho menos un santo para prenderle una vela: Un niño de Venezuela tuvo un encuentro con él, puede ser imaginario, pero pudo suceder, y esto lo conversaron Bolívar y el caraquito debajo del arbolito que se salvo de la quema  
Bolívar acude a Guayaquil el 26 de julio de 1822, apura el paso para recibir a San Martín quien se aprestaba a poner el estandarte peruano en la plaza; Dígale bienvenido a territorio colombiano, le recomienda Manuela Sáenz; Se han conocido en una noche borrascosa e hicieron el amor con pasión y regocijo; 
Simón Antonio José de la Santísima Trinidad Bolívar Palacio  y Blanco era un caraqueño mantuano del 1783; Casado con una bella prima que se le muere joven, recorre Europa donde jura por la Libertad de su Patria, embebido de los ideales del Liberalismo político.  Cuando vuelve a la América explotada, el corazón le estalló de ideas.   
Estuvo ligado a Miranda, pero desilusionado con el gran precursor, le entregó. Combatió sin suerte ocho años seguidos.
Finalmente, después del triunfo sanmartiniano en Maipú, tuvo margen para conseguir sendas victorias: Carabobo y Boyacá.
 
Llegaba a Quito cuando conoció a su Manuela. 
Se mostró reticente a apoyar a San Martín; Me parece un tipo con tanta suerte en las guerras, y demasiado monárquico. Para mí será un placer su salida del Perú.
Resuenan en los oídos americanos aquella frase “y los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miseria a nombre de la libertad”, carta que le escribe al ministro británico ante los EEUU,
Para que lo sepan los izquierdistas que dicen emularlo, tendrían que leer un pasquín europensante de un tal Karl Marx, donde se nos da el trato despectivo de sudacas y a Bolívar, lo denigra y bastardea a más no poder.
Le saldrá al paso, uno que los conocía a ambos, y equilibra los tantos. Leamos a Marx, disculpándole el libelo contra Bolívar. El Che Guevara se siente bolivariano y marxista por igual, pero con narcos, jamás se hubiera juntado: Cuando muere en Bolivia peleando por un mundo mejor, acaso inevitable sería decirle: Che, fracasaste liberando Bolivia, como les pasara a Tupac Amarú, Castelli, Monteagudo, Juana Azurduy y Belgrano. Pero sabes quien puede reivindicarte, Sí, nuestro querido Evo

Anuncios
Published in: on 5 febrero 2008 at 1:27 am  Comments (9)  

The URI to TrackBack this entry is: https://saintterriens.wordpress.com/2008/02/05/guayaquil-iii-que-momento-bolivar-america-y-las-farc/trackback/

RSS feed for comments on this post.

9 comentariosDeja un comentario

  1. Toda causa que se sostenga con drogas, secuestros y extorsiones no es más que una excusa para obtener riquezas y poder. La revolución de armas nos ha demostrado, una y otra vez, que fracasa y sólo deja dolor. La educación y la palabra son caminos diferentes, largos y complicados, pero en últimas la mejor elección.

    A los que marcharon por mi Colombia, gracias y felicitaciones por saber leer la realidad colombiana.

    A los que rechazaron la marcha y apoyaron a “los otros”, Dios los ha bendecido con la ignorancia, no se alcanzan a imaginar los horrores que las FARC no han hecho.

  2. Les envío (hacer clic en el vínculo) un notable artículo escrito por mi amigo Pipo, quien consagra gran parte de su tiempo (cuando no está embebido en cuestiones más prosaicas) al estudio serio de la historia.

    Le dedicaremos el referido artículo (me voy a tomar esa libertad) a dos personas, y a cada una de ellas por motivos opuestos a los de la otra.

    La primera dedicatoria es para Carlitos Marx, quien como ya sabemos, no fue un entusiasta y ferviente admirador de Latinoamérica, al punto de ser el primero en denominar sudacas, a los nacidos en esta parte del mundo. El término lo acuñó en la revista que editaba junto a Fede Engels.

    La segunda dedicatoria, y va al final por ser la más importante, a Manuela Sáez, la mujer, ya no la esposa, de Simón Bolívar. Cuyo mérito más allá de haber sido amante del genio venezolano y del General San Martín, fue la de haber sido una notable Coronel del ejército de Bolívar. Tomó partido, como es lógico, por el caraqueño, en su disputa con San Martín, y como muchos grandes de este continente, murió sola y muy pobre.

    Les recomiendo la lectura del artículo, debido a que es muy esclarecedor sobre temas que debemos conocer para tener un poco más clara nuestra identidad.

    Saludos Pablo.

  3. Notable!! buenísima la recapitulación de la historia con datos que muchas veces se les quedaron dormidos a los profes de humanidades… recuerdo mucho de estas “anécdotas” de libertad que aprendía en la escuela primaria, y siempre escuché atenta a los relatos que mi profe nos iba contando… si hay algo que recuerdo y que en el momento viene a mi cabeza son las palabras del libertador “he arado en el mar” tras ver su sueño bolivariano destrozado y él cayendo en su lecho de muerte. Si bien un sueño creado por la ambición y con la adrenalina de conquista sobre conquista de la época, creo que esas palabras se han mantenido congeladas en el tiempo y hasta el día de hoy nos pesan en cada una de nuestras naciones…
    La riqueza de nuestros territorios, del nuevo continente se está viendo tan desgastada como el resto de la tierra que tiene muchos años de ventaja en la explotación, y que lamentablemente son esos los motivos que llevan a ambiciosos mentirosos y corruptos a manejarse según conveniencia personal es requerida y cometer las atrocidades que hemos venido escuchando, mirando y siendo parte y testigos muchas veces. Por lo tanto, el gran sueño bolivariano solo será realidad una vez que se aprenda a manejar cada recurso que este magnífico y generoso territorio nos comparte día a día, la lucha a la desigualdad parte en proteger lo único que realmente es nuestro y que no tiene protectores naturales, la madre tierra. Una vez que se aprenda a convivir en paz con ella, los problemas sociales del mundo serían inexistentes…. pero si la ambición humana siempre es más grande que la conciencia, difícilmente nos salvaremos como especie.

    Un personaje mencionado pero poco profundizado es Manuelita Sáenz, la libertadora del libertador, acá va un profile de ella.
    http://es.wikipedia.org/wiki/Manuela_S%C3%A1enz

    Saludos y buena suerte!!

  4. Paisanito se rie tirado en el suelo, al conocer que hubo quien le dijo al cónsul que por estos terminos parece facho y bajando linea de derecha

  5. Así suelen llamarlo a uno cuando se pone en contra de las prácticas violentas de unos, pero no esperan a que uno termine el discurso y aclare que también condena la violencia de los otros.

    La gente tiende a quedarse con la primera versión, la primera frase, la primera impresión, y olvidan escuchar lo que el otro tiene para decir. Esas son las justicias absolutas de este mundo, esas que no admiten el diálogo para no dar lugar a la conciliación.

    Ese quién que le dijera al Cónsul facho me hizo recordar hace unos años que unos tontos me cantaban: “Na na na na na na facha”. Y hay que verlos qué son ellos ahora.

  6. Puto… no quisiste entrar conmigo en Lima

  7. ¡¡El Congreso de Cúcuta no me lo permitía, José!!

  8. Ojo que los fotógrafos te andan cerca, Calixto.

  9. Todavía escucho gente que dice: “nunca se va a saber lo que pasó en la entrevista de Guayaquil”. Otros que, frente a un argumento sacado de un documento histórico, te dicen: “Andá a saber si es cierto”. ¿Como se hace para luchar contra esa ignorancia?. Si, ya sé, educando.

    Marcos
    http://www.argentinodepehuajo.blogspot.com


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: