ENTREVISTA A CASTELLI

castelli

ENTREVISTA A JUAN JOSE CASTELLI (En una idea que le robamos descaradamente a Felipe Pigna, nuestro querido Pâisano, con un pie en el más allá dado su delicado estado de salud, se pegó una vuelta al pasado para entrevistar actores sociales del allá entonces. En este caso, a nuestro queridísimo Juan José Castelli)

PAISANO: Qué tal, doctor, para mí es un gusto entrevistarlo.

CASTELLI: Qué tal, Paisano, el gusto es todo mío. ¿A qué debo el honor de su visita?

P: Queremos saber, para los habitantes de Saint Tèrriéns, como era conspirar para constituir una Patria de Libres e Iguales;
C: Ante todo, quiero decir que no me han invitado a residir en ST, que es la tierra de los grandes logros de los sueños de Mayo.
P: Disculpe usted, y Muchas gracias, cuándo nace usted?
C: Nací en Buenos Aires el 19 de julio de 1864, Mi padre era boticario de profesión, nacido en Venecia, y cursé mis primeros estudios con la intención de ser cura…
P: Un cura como Lugo, dirá, que no para de voltear minas…
C: (Risas), un saludo para los hermanos paraguayos,
P: Pero, vamos, doctor, todos sabemos que usted era un “lamber wane…”
C: (Risas), No, no, ese era mi primo, Belgrano, que con esa vocecita de marica me quitaba todas las minas el guacho, (risas)
P: Y cómo se le fue esa angustia de ser cura?
C: Cuando estuve en la Universidad de Chuquisaca, tuve un profesor que me cambió la visión de muchas de las cosas. Si le agregamos a que vi el mal trato al que eran ultrajados los pueblos indios en las minas del Potosí, uno cambia mucho, Recuerdo que aquel profesor me dijo: “La Causa de los ricos, Castelli, usted que siempre anda rebelándome la clase con sofismas antiespañolistas, tiene muchos abogados insolentes así como usted. La Causa de los pobres, apenas unos cuantos procuradores”. Eso a uno lo cambia y le brotan deseos de ayudar a mejorarle la vida a los que menos tienen…
P: Pero usted tampoco era un acaudalado,
C: No, la verdad. La Rama de los Belgrano era la que tenía la guita… Volviendo al tema anterior, después, cuando la Campaña al Norte de 1810 y 1811…
P: … que tan mal terminó…
C: que tan mal terminó (acongojado), hube de tener como secretario personal a Bernardo de Monteagudo. Bernardo tuvo al mismo profesor que lo instó a dar el mismo paso. Y lo mismo le paso al casto de Moreno,
P: El doctor Mariano?
C: El doctor casto, ese mismo. Y, según me cuentan, estando en el viejo Alto Perú, le pasó lo mismo al llamado “Che Guevara”, no?
P: Sí, sí, y a un vulgar llamado Santiago del Río, también (risas)
C: (Risas), No empiece Paisano, no empiece.
P: Continuando.
C: Dele, ¿Una copita de jerez del bueno?
P: Cómo no?
C: ¡¡María Rosa!! , Tráenos un jerez del bueno que estamos recordando buenos tiempos con nuestro amigo…

Castelli se relaja y cuentas anécdotas del tenor de las que Paisano quería escucharle. Pero dado los rigores de lo solicitado por los administradores de la página, solo narraremos los detalles de sus contestaciones a los momentos históricos:

PAISANO: Así que Manuelito Sarratea…? (se lleva la mano a la boca y silba llevándosela hacia los labios y sacándosela de encima)
CASTELLI: Eso se decía, vio como son las malas lenguas, je, je.

P: Pero Sarratea en qué usaba la lengua?
C: (risas) No sea irrespetuoso con el prócer, Paisa (secándose las lágrimas)
P: Cómo era vivir en la etapa de la Colonia?
C: No era lo que podríamos llamar “divertido” (hace el gesto de las comillas con sus dedos. Es una reiteración de la entrevista, la gesticulación de Castelli). Mucho control religioso en las formas de vida, Escasa difusión de la cultura, apenas algunos libros de buena lectura….
P: Y algún tiempito para sus famosas trampas…
C: (risas) Nooo, soy un buen padre de familia.
P: Hablando de eso, uno de sus hijos fue asesinado por las huestes de Rosas (don Juan Manuel) y su cabeza expuesta en una pica. ¿Por qué no dejaste casar a tu hija con un oficial del regimiento de Patricios? Un revolucionario como vos podía ser buen padre de familia?
C: Buenas preguntas. Lo de Pedrito no lo supe sino hasta que bajó y me contó algunas cosas, sin darme detalles. Estaba algo avergonzado de haberse unido a los franceses contra el Gobierno Dictatorial de entonces. Usté figurese que fue toda una decisión, porque era primo del marido de Manuelita Rosas.

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P: Epa!, Cómo es eso?
C:Pues mi padre falleció a temprana edad, y mi madre se volvió a casar. Yo soy hermano de Juan Nepomuceno Terrero, suegro de Manuelita, y por ende, consuegro de Rosas.

P:Mire usté! Y con su hija?
C:Lo de Ángela es que se estaba ligando con un Capitán saavedrista que había sido enemigo personal mío…
P: Pero entonces, ¿qué cambios trajo la Revolución de Mayo, si la mujer no podía casarse con la persona que amaba sin el consentimiento del padre?
C: Es una de las deudas que no quisimos implementar. éramos una sociedad de machos y ver a una mujer como la Marica Sánchez de Thompson, tomando decisiones por las suyas, nos parecía aberrante…
P: Eran medio retrógradas,
C: Es que (se toma un instante), En esa lucha de contra-posiciones a la hora de separarnos de España y formar una Nación de Libres e Iguales, teníamos que hacer ciertas concesiones. Especialmente en una sociedad tan pacata como la porteña. En el interior me fue mejor, implementando medidas sociales especialmente en mi paso gubernamental por el Alto Perú. Que fue la razón de mi caída y derrota…
P: No se me adelante, ¿Se podía ser padre de familia y conspirador? Pocos pudieron. Usted y Moreno son la excepción. Belgrano, Artigas y San Martín, no.
C: Digamos que el proceso fue lento, muy lento. Entonces pude formar familiar antes de darse inicio efectivo a la Revolución en sí. Imagínese que yo tenía cuarenta y cinco años al producirse Mayo. Hacía casi quince que ejercía como abogado, pero en litigios muy distanciados uno del otro; Era funcionario del Consulado, donde no había mayores trámites. Todo empieza a bullir, con las invasiones inglesas del año seis. Ahí cambia el país, verdaderamente.
P: ¿Está de acuerdo con esa tesis que si nos hubiéramos dejar someter por los ingleses hoy nos iría mejor?
C: ¡A esos hijos de re mil puta los voy a cagar a tiros! (totalmente alterado, uno de los rasgos de la personalidad del patriota) Ese es el pendejo “fofo” de Rivadavia. Pelotudo de miércoles, tertuliano del poder y la guita. Guacho de miércoles…
P: Aclaró el punto. ¿Usted peleó contra los británicos?
C: Sí. Y no fueron tan claros los bandos aquella vez. Para mí sentarse a negociar comercialmente con los ingleses era una necesidad. Pero estaban esos franco-españoles como Liniers y Pueyrredón que a su fobia contra los ingleses, le agregaban sus deseos de figurar, entonces se hacía difícil explicarle a la gente. Tampoco estoy diciendo del entreguismo cipayo, con el cual fueron recibidos los invasores en muchas casas de las familias como uno, donde los mocitos y soldados cortejaban a nuestras niñas. Mire, le voy a referir que esa fue una de las razones que dieron inicio a la resistencia. Un tal Yrigoyen dice que le tengamos más miedo a los de adentro que nos quieren vender, que a los de afuera que nos quieren comprar, ¿Fue presidente, no?
P: Uno de los mejores. Un ejemplar caso de criollo argentino.
C: Entonces ese, digamos, “entreguismo”, generó mucha molestia en muchas de nuestras mujeres más religiosas. El tema religioso fue fundamental para resistir la invasión.
P: ¿Y la inoperancia del virrey Sobremonte?
C: El pobre viejo no estaba a la altura de las circunstancias. También hubo mucho porteñismo barato para desacreditar a un viejo “pelele” que venía de ser gobernador cordobés. Ningún gobernante que venga de Córdoba termina bien en Buenos Aires…
P: Refiere a Juárez Celman y a De la Rúa.
C: Creo que se llaman así, por lo que estuve leyendo en los libros de historia de José María Rosa y tantos otros que hay en la Biblioteca de la Nube 17 esquina Ventarrón del Sur.

(El jerez se acaba y Castelli solicita más, ofreciéndonos un puro correntino)

P: A partir de la derrota de los ingleses en la Reconquista y la Defensa se forman los partidos en Buenos Aires…
C: Ya existían, se exteriorizaron. Los que podemos llamar leales al Rey, los españolistas, estaban divididos en tres. Los ultra conservadores estilo el obispo Lué y el gobernador de Montevideo Elio; los “aperturistas” al estilo álzaga, donde entraba el casto doctor Moreno, Larrea, Azcuénaga, que se hacían llamar “sarracenos”; y los que mucho no les importaba quien mandaba en Europa con tal de que mandaran ellos, donde tenemos a Liniers.
P: Y entre los patriotas?
C: Dos o tres grupos. Saavedra con las milicias era más bien un jefe querido por la gente pero que no era un partido en sí. Recién al asumir como Presidente, muchos de los funcionarios españolistas y los que no querían cambiar tanto las cosas, le siguen, y forman una expresión partidista. Nosotros con Manuel (Belgrano) liderábamos un grupo de profesionales con miras a independizarnos. Después, dentro de nuestro propio grupo, había muchos pro-británicos.
P: Quién era la reina Carlota y qué hicieron ustedes con ella?
C: No solamente nosotros, sino también Saavedra (se siente cierto encono hacia don Cornelio, permanentemente) Ella era la hermana menor de Fernando Séptimo, y era la reina de Portugal y el Brasil. En mi idea de la “retroversión de la soberanía”…
P: … que es lo que usted expone en el Cabildo Abierto del 22 de mayo…
C: ¡Claro! Las colonias americanas eran propiedad personal del rey de España. Un silogismo conocido en la Universidad de Chuquisaca en mayo de 1809, que fue el 25 de mayo embrionario, pues como usted sabe Monteagudo, el más reconocido de todos, anduvo haciendo revoluciones los 25 de mayo en el Alto Perú antes que nosotros, los de Buenos Aires. ¿Sabía…?
P: No, no sabía. Cuéntenos.
C: Bueno… Este silogismo escrito por Monteagudo, cuando Bonaparte ocupa España y apresa a Fernando, decía, Primero, que América pertenece a Fernando, en un poder que los americanos le hemos delegado tras la Conquista. Segundo: Fernando está preso. ¿Esto qué quiere decir? Que corresponde a América, retornar su posición inicial de libre y elegir sus propias autoridades. En mayo de 1809 correspondencia entre intelectuales del Alto Perú en lo que hoy se llama Bolivia hace eclosión, y se producen dos motines en las ciudades importantes: La Paz y Chuquisaca (hoy Sucre). El 25 de mayo de 1809 los altoperuanos eligen autoridades propias continuando el silogismo, y las juntas existentes en España para librarse de Napoleón “mientras esperamos a Fernando”…
P: La llamada mascarilla de Fernando,
C: ¡Claro! Se nos adelantaron.
P: ¿Y qué les pasó?
C: Cisneros, recién arribado al Plata manda una expedición militar a someterlos, que actúa cruentamente. En mi campaña del año siguiente, mandé ejecutar a los responsables de esos crímenes opresivos.
P: Ahora viene la Revolución de Mayo, porteña. ¿La seguimos la semana que viene?
C: Cómo no, mi querido amigo!

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    ENTREVISTA CASTELLI-PAISANITO


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