UN INDIO COMO REY

– Un indio como Rey – reía San Martín – ¡Para qué se coman los ojos los pelucones porteños!, terminó. Luzuriaga lo miraba viéndolo disfrutar y sonreía para la ocasión. La idea del General Belgrano al Congreso de Tucumán había prendido por los sinfines del interior de la República. Al creador de la bandera le siguieron con entusiasmo político y patriótico, San Martín y Güemes. El nombre de un pariente de Tupac Amarú empezó a utilizarse como muletilla de batalla.. Pero no hubo caso cuando algún congresal soltó quejas a tener un ‘monarca chocolate’ como Jefe de Estado, para que las bromas pasaran a justificaciones más serias. La negativa a la idea de Belgrano tuvo todo tipo de expresiones. La idea en desgracia supuso el fin al Soberano Indio. Además, puso fin a las carreras políticas de Belgrano y de San Martín en Argentina, al menos. El primero languidecería todavía cuatro años más en el mando del Ejército del Norte, preludio de su propia muerte, en junio de 1820. Y para el LIbertador, que también debió saber que al cruzar Los Andes en Enero de 1817, ya no volvería a pisar fuerte en su Patria Natal. – Le dejo, pues, Luzuriaga – lo palmeó San Martín, subiéndose a su yegua. Tosía secamente, dolorido y todo. Habremos de liberar la América para luego consolidar nuestros logros coronando tantos esfuerzos y sacrificios en años de lucha. Pero miró como a Buenos Aires, y un escalofrío le recorrío el cuerpo